Cuida tu piel con abrazos y con aceites esenciales

La piel es tu carta de presentación al mundo. Por eso, se le da tanta importancia a la salud y a la apariencia de la piel.

En las revistas de moda “femeninas” siempre dan trucos de belleza para cuidar tu piel y ofrecen recomendaciones de lociones y cremas hidratantes o antiarrugas, con exóticos componentes como el colágeno o el ácido hialurónico con la promesa de que tu piel lucirá tersa y más joven.

Hace un tiempo, compraba estas revistas de moda porque traían como regalo una espuma de baño, un exfoliante o algún producto similar para el cuidado de la piel de una marca que me gustaba mucho y que dejaba el baño después de la ducha con un olor maravilloso.

La revista me la llevaba al trabajo y allí, comentábamos los reportajes de fotos con los looks de la temporada, que incluían bolsos a 1.000 euros.

Un día me dieron el consejo de que no me pusiera en la piel nada que no pudiera comer. Nunca más volví a comprar la revista.

Por qué es tan importante la piel

En la piel se encuentran las terminaciones nerviosas responsables del tacto y diferencian si algo es suave o áspero, blando o duro, caliente o frío. En la piel sientes el mundo que te rodea. Los miles de receptores de la piel también te indican, de manera intuitiva, si algo te gusta o no y si tienes conexión con alguien. 

Tu piel deja translucir tu estado interior. Puede cambiar de color y te pones roja cuando sientes vergüenza o blanca cuando sientes miedo, sudas cuando estás nerviosa o te pueden salir granos cuando tienes tensión acumulada que necesitas liberar.

La piel puede romperse desde el interior (por una inflamación, una erupción o un absceso) o desde el exterior (una herida o una operación). La piel te protege y a la vez, te aísla. Por un lado, es una capa protectora que delimita tu espacio vital y marca tu territorio y tus límites a tu forma de relacionarte con los demás.  Por otro lado, te ayuda a establecer contacto con otras personas, ya sea un puñetazo o una caricia.

Revisa tu manera de relacionarte con los demás

La piel es el órgano que el otro puede tocar y acariciar.

A veces, como si tuvieras los poros de tu piel abiertos, estás demasiado expuesta al exterior, todo te afecta y no sabes poner límites claros ni protegerte ante los demás. Te presentas ante el mundo sin defensas.

Otras veces, te vas al extremo contrario y cubres tu piel con frías corazas, tras las que te escondes para no tener que sentir.

Además de necesario, es sano que establezcas límites en tus relaciones con los demás, a nivel energético y también, a nivel físico con tu cuerpo.

“Hay heridas que, en vez de abrirnos la piel, nos abren los ojos”

Pablo Neruda

Abraza para sentirte mejor

El tacto es el primero de los sentidos que desarrolla el ser humano. La piel es la primera parte de ti que entra en contacto con el universo. Al nacer te reciben los brazos de tus padres y los reconoces como un lugar seguro.

Uno de los recuerdos más bonitos que conservo de mis hijos cuando eran bebés es el porteo. Me entusiasmó la idea de poder llevarlos cerca de mi cuerpo mientras que, al mismo tiempo, podía hacer otras cosas y me convertí en una friki de los portabebés. Quedaba con otras madres que conocí a través de un foro para compartir los últimos modelos de fulares y bandoleras e incluso, me hice socia de una asociación de portabebés, Red Canguro, cuyo lema es “Bebés en brazos, bebés felices”.

A pesar de las advertencias de que mis hijos se iban a acostumbrar a estar en brazos y no iban a querer ir de otra manera, ellos desde hace tiempo, van andando a todos los sitios. Por suerte para mí, aún disfrutan de las caricias y de los abrazos de su madre sin complejos.

El abrazo es la manera perfecta de demostrar el amor cuando no encontramos la palabra adecuada. El contacto físico es la forma de comunicación más íntima e intensa de los seres humanos.

Las personas necesitan tocarse la piel y abrazarse para disfrutar de una mayor estabilidad emocional. Hay estudios que demuestran que un bebé, a pesar de tener alimento, puede presentar cierto retraso psicomotor y psicológico si no mantiene contacto físico con otro cuerpo.

En su libro El Concepto del Continuum”, Jean Liedloff, expone sus impresiones después de realizar varias expediciones a Venezuela a estudiar el modo de vida de la tribu yecuana. Su principal conclusión fue que el ser humano nace evolutiva y biológicamente preparado para vivir en los brazos de sus padres y hacer la transición al mundo poco a poco desde ese lugar seguro.

Las caricias y los abrazos son la mejor medicina preventiva para no enfermar. En el Instituto del Tacto de la Universidad de Miami, en Estados Unidos, se desarrollan estudios científicos que demuestran que las caricias, además de proporcionar una sensación placentera, tienen efectos beneficiosos para la salud. El contacto físico potencia la producción de unas sustancias analgésicas naturales en el cerebro, las endorfinas, por lo que, a veces, solo te hace falta un abrazo, para sentirte mejor. Un abrazo causa un efecto químico en tu organismo similar al que te provoca el chocolate.

 “Todos somos ángeles con una sola ala y debemos abrazarnos si queremos volar”

Anónimo

Cuidados externos de la piel

En este artículo, te recordaba que puedes empezar a quererte más cuidando tu aspecto y tu cuerpo, reivindicando tu propia belleza, fuera de estereotipos impuestos. Cuidar de tu piel es una experiencia maravillosa, pero has de saber qué productos son los mejores para ti.

Según la Medicina China, la piel está considerada el tercer pulmón. El pulmón, en conexión con el intestino grueso, es el órgano relacionado con la eliminación de toxinas del cuerpo. Por asimilación, la piel respira a través de los poros y si los tapas con los productos que te aplicas sobre ella, no puede respirar bien.

Hay un gran negocio creado alrededor de la industria cosmética con multitud de productos para la higiene y la belleza de la mujer que prometen rostros sin arrugas y piernas sin celulitis ni estrías.

Para cuidar tu piel, existen otras opciones hechas con ingredientes y productos naturales, lo que te garantiza la ausencia de contaminantes químicos innecesarios que pueden afectar tu salud, como los parabenos y derivados del petróleo, como la parafina, vaselina sintética o petrolatum. Además, es una elección más respetuosa con la Naturaleza.

El libro Belleza orgánica. Manual ilustrado de cosmética naturalde Maru Godas facilita mucha información sobre los aceites vegetales, los aceites esenciales y sus combinaciones para crear tus propios tratamientos personalizados en función de las características de tu piel. Todo ello acompañado de unas maravillosas ilustraciones y unos textos amorosos que te convertirán en fan de la cosmética natural.

Libro «Belleza Orgánica. Manual Ilustrado de cosmética natural. Maru Godas

Aceites vegetales

En las tradiciones antiguas, los aceites vegetales eran símbolos de fecundidad, de luz y de pureza. En el Antiguo Egipto, las mujeres se untaban el cuerpo con aceites perfumados con aroma de plantas y de especias que dejaban macerar en ellos.

Son antioxidantes, nutritivos, emolientes (suavizan la piel) y regenerantes. No son hidratantes porque no contienen agua, pero son antideshidratantes, ya que evitan que el agua de tu piel se evapore.

Asegúrate que los aceites vegetales que emplees sean aceites de calidad extraídos por primera presión en frío para garantizar que mantienen todas sus propiedades y componentes.

Quizá pienses que usar un aceite te dejará la piel demasiado grasa, pero, al contrario, el aceite será absorbido por tu piel nutriéndola en profundidad.

A continuación, te muestro una tabla con los aceites vegetales clasificados según su precio:

Fuente: «Crea tus propios cosméticos BIO«. Sylvie Hampikian

Aceites esenciales

Los aceites esenciales, con sus potentes propiedades terapéuticas, son la base de la aromaterapia.

Los aceites esenciales son la esencia de una planta. Su contenido es altamente concentrado y potente. Por ejemplo, para producir 10 ml de aceite esencial de rosa se necesitan 52 kg de pétalos o para obtener 1 kg de aceite esencial de tomillo se necesitan 500 kg de plantas frescas.

Por eso, no debes usarlos directamente sobre la piel sino diluidos en aceite vegetal y en cantidades muy pequeñas.

Los aceites esenciales actúan a nivel cutáneo a través de las tres capas de la piel: la epidermis, la dermis y la hipodermis. Sus principios activos se difunden rápidamente más allá de la parte externa, actuando en profundidad sobre las estructuras cutáneas y pasando al torrente sanguíneo y a tus células.

Igual que con los aceites vegetales, es importante que te asegures de la buena calidad de los aceites. A mayor pureza del aceite, éste es más sutil y penetra mucho más en tus células.

Los aromas te conectan con tus recuerdos y con tus emociones. Trabajan directamente en el sistema límbico, en el cerebro, que incluye, entre otras partes, la amígdala, y que se relaciona con las funciones olfativas. De esta forma, los aceites esenciales te permiten ir liberándote de traumas o bloqueos, casi sin darte cuenta, de forma suave y sutil, a través de un baño, un masaje, un difusor o un par de gotas en un pañuelo.

Incorpora los aceites esenciales en tus pequeños rituales para mimarte. Así, aplica el aceite mediante un suave masaje en las muñecas, en el corazón, en la parte baja del abdomen y en las plantas de los pies antes de ir a dormir y deja que actúen.

Cuando los empieces a conocer, querrás tenerlos todos. Puedes empezar con unos pocos como el de lavanda, romero, geranio o limón.

Ten en cuenta que has de tener algunas precauciones en su uso:

  • Guárdalos bien cerrados, lejos de la luz y de la humedad.
  • Algunos, como los cítricos, provocan irritaciones en la piel, así que no te los apliques directamente.
  • No debes usarlos si estás embarazada o lactando.
  • Se desaconsejan para niños menores de 5 años.

Los aceites esenciales se pueden obtener de varias fuentes:

Aceites esenciales por origen
Fuente: «Belleza orgánica. Manual ilustrado de cosmética natural» Maru Godas

Cada aceite esencial tiene unas características que te ayudan a fomentar diferentes estados de ánimo. Además, algunos de estos aceites son sinérgicos, se potencian mutuamente y se pueden mezclar acentuando propiedades complementarias.

A continuación, te presento un cuadro con una breve guía:

Fuente: «Belleza orgánica. Manual ilustrado de cosmética natural» Maru Godas

A todas nos gusta sentirnos bien, lucir un cuerpo sano y una piel bonita.

Sin embargo, la belleza va de dentro afuera. Estar bien por dentro es lo primero.

El primer paso para empezar a sentirte guapa es revisar tu belleza emocional, tu alimentación y tu descanso.

Tu cara es el espejo del alma y tu piel siente todas tus emociones.

Aunque intentes disimularlo con maquillaje o colorete, si estás cansada o triste, llevas una mala alimentación o una vida sedentaria, será difícil ocultarlo en tu rostro. En cambio, cuando tu piel recibe caricias, abrazos y besos, está radiante y luminosa.

La mejor crema antiarrugas es el tiempo que te dedicas a cuidarte y que te hace sentir bella. Todas somos hermosas si nos sentimos libres y felices.

Muda tu piel, despréndete de lo que ya no te aporta valor en tu vida y lo que te genera sufrimiento. Atrévete a lucir una piel nueva esta temporada.

Para terminar, te dejo unas preguntas para que te ayuden a revisar tu modo de relacionarte con los demás:

  • ¿Cómo llevas tu capacidad de contacto?
  • ¿Te dejas tocar demasiado fácilmente por los demás?
  • ¿Dónde estás dando demasiado o con quién no estás dando lo suficiente?

Como siempre, te espero en comentarios.

Un abrazo,

firma Laura

«Si te cabe el cielo en un abrazo
Siempre habrá una estrella para ti
Si catorce vidas son dos gatos
Aún queda mucho por vivir
«

Catorce vidas son dos gatos. Fito y Fitipaldis

Bibliografía

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