Cómo aprender a sostenerte sin estructuras

Hace mucho tiempo que no paso por aquí. Casi tres meses. Doce semanas. Ochenta y tres días. No sé cómo empezar de nuevo. Cada día que pasa me cuesta un poco más porque no sé qué motivo puedo darte para explicar mi ausencia, aunque seguramente, tú no esperas ninguno. Sinceramente, no existe nada más que una simple cuestión de prioridades.

En esta época tan extraña que nos ha tocado vivir, mientras la vida se metía dentro de cuatro paredes, preferí ser amable conmigo misma y emplear el tiempo que podía dedicarme a mí a hacer otras cosas. Seguí escribiendo como antes, en mis cuadernos, para ordenar mis pensamientos e intentar aclarar mis sentimientos al leerlos escritos en un papel como si fueran algo tangible. Sólo los observaba y los escribía, sin ninguna otra intención. Sin juicios. Sin miedos. Sin prisas.

A medida que empecé a quererme, dejé de ansiar tener una vida diferente y pude ver que todo lo que me rodeaba me estaba invitando a crecer

Charles Chaplin
escribir para mí

Cómo ser amable contigo misma

En todo este tiempo, ser amable conmigo misma se convirtió en mi principal objetivo. Al intentar buscar el sosiego que mi mente necesitaba ante tanta incertidumbre y dormir un poco más para que el cansancio no afectara a mi estabilidad mental, muchos días conseguí mantener la calma dentro de mí. Con ello, logré que, esos días, también fuera más fácil mantener la armonía en casa.

Ser amable con una misma es decidir y actuar teniéndote en cuenta en primer lugar. Mi amiga Susie Martin fue quien me enseñó este concepto. Te invito a que pases por su página susiechispitas.com para conocerla a ella y a sus programas de 21 chispitas, donde te acompaña, a través del mindfulness, a reflexionar y a tomar más conciencia de tu respiración, de tu sonrisa y de tu esencia.

Amarse a uno mismo es el comienzo de una aventura que dura toda la vida.

Óscar Wilde
ser amable contigo misma

Cosas que han pasado durante este tiempo

Por hacer un análisis de situación, voy a contarte algunas de las cosas más destacadas que han pasado en este tiempo. Recuerda que las expectativas se esfumaron de golpe y que disfrutar de las pequeñas cosas se convirtió en primordial.

  • Grabé un vídeo cantando “Resistiré, junto a mis hijos y, en la distancia, con mis padres y mi hermana. Afortunadamente, nunca verá la luz.
  • He ganado varios miles de puntos para presentarme a las próximas ediciones de Masterchef después de probar múltiples recetas nuevas de postres (sí, yo también hice pan).
  • Por votación popular, las tortitas de avena se han convertido en el nuevo desayuno oficial de los domingos.
  • Celebré mi 44 cumpleaños en casa. A pesar de ser laborable, no tuve que cogerme el día libre para no ir a la oficina a trabajar.
  • Después de descartar el pensamiento suicida de raparme el pelo, he vuelto a usar la henna. Así, he cambiado el color de mi melena, que ahora luce con tintes caoba.
  • Una vez que decidí que quería continuar luciendo mi cabellera, decidí cuidarlo con nuevas combinaciones de aceites esenciales y productos naturales para el pelo.
  • He logrado no sucumbir a las múltiples promociones, ofertas y rebajas de ropa y no me he comprado ninguna prenda de ropa nueva para mí. Aún así, sigo teniendo mucha más de la que necesito.
  • Se murió Pau Dones, dándonos un gran ejemplo de que no sólo hay que saber vivir, sino también hay que saber cómo morir.

Como ves, entre todo lo que ha sucedido, unas cosas son mejores que otras. Igual que te ha pasado a ti. Cuando dentro de unos años, hablemos de esta etapa, de ti dependerá elegir lo que recordar de entre todo lo guardado en tu memoria.

La memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos. Así, logramos sobrellevar el pasado.

Gabriel García Márquez

Qué ocurre cuando las estructuras externas desaparecen

A medida que la nueva normalidad se fue instaurando, yo seguí escribiendo sobre lo que observaba a mi alrededor y sobre lo que me pasaba a mí. Pensaba en artículos que podrían interesarte, al igual que a mí. Pero todo se quedó en el aire, sin llegar a materializarse en el blog.

Antes del parón, tenía una planificación detallada de temas sobre los que escribir. Como ya te había contado alguna vez aquí, toda mi vida se regía por unos horarios impuestos y por fechas en el calendario. Al desaparecer toda esa estructura que me rodeaba, no supe sostenerme sin ella.  Aunque no la echaba de menos porque no me servía para ser feliz, me proporcionaba unas instrucciones claras de lo que tenía que hacer a cada momento y que yo, simplemente, seguía.

Como has podido comprobar, las estructuras externas pueden cambiar en cualquier momento. Cuando de repente ya no tienes la obligación de hacer algo, aunque sea de manera autoimpuesta, debes ir más allá y preguntarte si realmente deseas continuar con ello.  Al quedarte sin la estructura externa que te dirige, debes buscar dentro de ti los verdaderos motivos por los que deseas seguir.

Las estructuras que conocíamos hasta ahora están comenzando a desaparecer y tú, al igual que el resto, necesitas adaptarte a las nuevas formas que están surgiendo.

Ahora, más que nunca, has de aprender a sostenerte a ti misma.

Por momentos, todo parece maravilloso. Otros, parece que todo sea un caos. Este proceso es necesario para que, tras el final de lo antiguo, comience algo nuevo.

No sabes si esta nueva normalidad ha venido a quedarse mucho tiempo ni tampoco cómo será lo que vendrá después. No te queda más que aprender a vivir en la incertidumbre.

Aprovecha el ritmo más lento en el que ahora vives para realizar la introspección necesaria y preguntarte qué es lo que quieres dejar atrás y qué es aquello que anhelas para tu vida.

para a reflexionar

Bendito sea el caos, porque es síntoma de libertad.

Enrique Tierno Galván

Hace tres meses necesité buscar otras maneras de dedicarme a mí y dejé de aparecer por el blog. Además, no te voy a mentir, sentarse en el sofá a ver una película era más cómodo que sentarme delante del ordenador a escribir. Y estuvo bien tal y como pasó.

Sin embargo, hoy regreso con la misma intención de ayudarte a conocerte más y mejor en este nuevo entorno desconocido para todos. Por si algo de lo que comparto, te ayuda en algún momento.  Igual que otras palabras me ayudan a mí. Y así, continuar la cadena.

Como siempre, te espero en comentarios.

  • ¿Cómo has vivido este tiempo de transición?
  • ¿Te has apartado de algo de manera voluntaria?
  • ¿Deseas retomarlo dónde lo dejaste?

Un abrazo,

firma Laura

Así que gracias por estar

Por tu amistad y tu compañía

Eres lo mejor que me ha dado la vida

Por todo lo que recibí

Estar aquí vale la pena

Gracias a ti seguí

Remando contra la marea

Eso que tú me das. Jarabe de Palo

2 comentarios en «Cómo aprender a sostenerte sin estructuras»

  1. Me ha parecido fantástica tu reflexión y aunque estos tres meses has estado dedicándote a otras tareas, me alegro infinito que ahora vuelvas a escribir. Eres fantástica y tu blog me parece una herramienta muy útil, que se percibe desde ese corazón en el que todos nos reconocemos. Gracias por ser y estar. Un abrazo.

    Responder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.